Volver con tu ex- es como leer el diario: por más interesante que sea la noticia, pasó ayer."
Analizando frases #2
A través de la cuenta en twitter de Nik (@nikgaturro), humorista gráfico y autor de Gaturro, leo otra frase que me deja pensando:
“Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo.” (Alexei Tolstoi)
Analizando frases #1
En algunos casos, la inspiración no se busca: ella te encuentra. Leí la siguiente frase y se me erizó la piel:
“Cuando nos guiamos por lo que sentimos y no por lo que pensamos, ¡obtenemos lo que realmente queremos!”
Mentira cochina. Siempre hay que pensar lo que decimos, hacemos y sentimos; así es cómo decisiones apuradas, improvisaciones y momentos desinhibidos resultan en papelones. Ojo: no lo afirmo mirándolo desde afuera, sino porque tengo los medios -y las anécdotas- necesarios para empapelar toda una ciudad. (more…)
Los hombres dicen que las mujeres no saben nada de fútbol. Pero los hombres no sabemos todo de las mujeres y eso no nos impide disfrutarlas."
vida mia te he tomado prestada
Vida mía, te he tomado prestada y no te devolví en ninguna noche. Los sueños me amargan pero es inevitable soñarlos, los recuerdos me inquietan pero es inevitable recordarlos. Estoy cansado, vida mía, muero todas las noches y apenas despierto; no volví a nacer desde aquél sueño.
Vida mía, nacemos y morimos bajo un único principio, creer hacer lo correcto. Tanta corrección me termina tachando y vuelvo a ser un garabato sin márgenes libres. Espero que el rocío de una nueva mañana me borre toda la tinta y no me arrugue tanto para poder escribir una historia nueva todos los días pero tengo el espíritu manso; ya no obedezco a mis deseos. (more…)
sobra amor
El amor es como la ciencia martillo de los sentimientos: dependiendo del estado de ánimo puede acariciar como una flor de ceibo o raspar como una ortiga. Esto en cuanto a posibilidades duales; generalmente prevalece una tercera que es colarse por el orto como la inherente arena del mar. Las posibilidades están.
Una forma de medir el amor es por la capacidad de lastimarnos porque duele más de quienes más queremos, de quienes no teníamos defensas preparadas. Pareciera que para amar hay que estar dispuesto a odiar, son como caras de una misma moneda.
El mundo está lleno de hijos de puta que aman, que pretenden amar y de desesperados dipuestos a dejarse refrescar con las aguas del amor y su inherente arena, sintiendo dulzura en lo salado.
Tal parece que derramé el salero sobre sus venas. Me apuré a tomar un poco y lo eché por sobre mi hombro para espantar la mala suerte pero le atiné directo a sus ojos; me acordé tarde que ya le había dado la espalda. “Lo siento, nunca quise… No me dí cuenta…” le tartamudeé y me dije “¡Pero qué barbaridad! Todos somos hijos de puta en potencia”.




